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En promedio, del 3 al 5 % de los adultos experimentarán ciática en algún momento de su vida.
La ciática es el dolor en el nervio ciático. El ciático es un nervio que sale de las raíces nerviosas L4-S2 y da fuerza y sensibilidad en la cara posterior del muslo, pierna y pie. Si su irritación está en la raíz (donde sale por la columna) sería un dolor radicular. Cuando el nervio no está únicamente irritado, sino que está lesionado y se ve afectada su función se llamaría radiculopatía.
El origen más común de la radiculopatía lumbar es la compresión de la raíz nerviosa por una hernia de disco o por espondilosis (artrosis, degeneración vertebral).
Una hernia de disco puede deberse a una lesión aguda o ser secundaria a una degeneración crónica. Los discos intervertebrales afectados con mayor frecuencia son L4-5 y L5-S1 (aproximadamente 90% de casos de radiculopatía), que comprimen los nervios en alguno de estos niveles y dan lugar a radiculopatías L5 o S1 (ciática). La hernia de disco activa las fibras de dolor de los tejidos circundantes, como los ligamentos, los vasos y la duramadre (meninge).
En cambio, la espondilosis (artrosis degenerativa vertebral) produce un estrechamiento del canal espinal o del agujero de conjunción (por donde sale). Otras causas incluyen inflamación, infección, traumatismo, enfermedad vascular y neoplasia (cáncer). La compresión aguda o crónica de la raíz del nervio espinal puede provocar isquemia (déficit de sangre), inflamación o edema subyacentes.
Esta situación de afectación nerviosa puede dar lugar a dos tipos de sintomatología:
*En la mayoría de las radiculopatías hay dolor radicular pero puede ser que no haya.
La mayoría de los casos de radiculopatía parecen durar un tiempo limitado y los síntomas parecen resolverse en el transcurso de semanas o meses. La mayoría de casos se resuelven entre 6 semanas y 3 meses. En algunos casos, una proporción de pacientes (hasta el 30%) continúa teniendo dolor durante un año o más. Las imágenes radiológicas han demostrado que se puede producir la resolución espontánea de las hernias de disco, particularmente en las protusiones y extrusiones más grandes, y la mejoría clínica parece correlacionarse con la resolución en imágenes.
Los pacientes con dolor radicular/radiculopatía lumbar suelen responder bien al tratamiento conservador. Los que no respondan a las terapias conservadoras probablemente necesitarán pruebas diagnósticas (resonancia magnética y/o electromiografía) para una mayor evaluación de la raíz nerviosa y considerar otros abordajes.
Las guías de práctica clínica recomiendan inicialmente el manejo conservador, incluyendo: educación del paciente y modificación de la actividad, mantenerse activo/ejercicio, fisioterapia y medicamentos: paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como tratamientos de primera línea. En ocasiones, se recetan corticosteroides orales que pueden beneficiar a los pacientes en la fase aguda. La analgesia con opiáceos es solo para pacientes con radiculopatía y dolor intenso en los que han fracasado los analgésicos no opiáceos. Las benzodiacepinas (relajantes musculares y ansiolíticos) no son eficaces en pacientes con sospecha de compresión de la raíz nerviosa.
De entre todos los tratamientos, en la revisión sistemática Recommendations for Diagnosis and Treatment of Lumbosacral Radicular Pain indica que los de mayor evidencia científica son la educación del paciente y el ejercicio terapéutico.
De la misma forma, en la revisión de Guías de práctica clínica de Stochkenda, M.J, et al recomiendan como tratamientos de primera línea la educación del paciente, diferentes tipos de ejercicio terapéutico supervisado y terapia manual (fisioterapia).